Cómo volver a trabajar después de haber tenido un hijo

En muchas ocasiones volver al trabajo después de dar a luz es un proceso complejo que requiere ciertos métodos de adaptación que ayuden a llevar a cabo este tránsito sin crear grandes conflictos o traumas.

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Redacción: En la mesa

Tiempo de lectura: 4 minutos

Uno de los momentos más importantes en la vida de muchas personas es cuando deciden tener un hijo y así convertirse en madres o padres. Hoy ponemos En la Mesa el tema de la maternidad en relación a las responsabilidades laborales, pues en muchas ocasiones volver al trabajo después de dar a luz es un proceso complejo que requiere ciertos métodos de adaptación que ayuden a llevar a cabo este tránsito sin crear grandes conflictos o traumas.  

Para toda mamá el proceso de gestación se da en unas condiciones en las que el cuerpo empieza a cambiar y muchas de las dinámicas cotidianas se ponen en función a esos cambios, pues aparecen limitaciones físicas que hacen que algunas actividades que antes se realizaban con facilidad, ahora tengan muchísima dificultad o sean un poco más difíciles de realizar por falta de costumbre.

Es por esto que en las etapas de embarazo, parto y posparto, la madre y el padre deben adquirir ciertas habilidades para afrontar los cambios y las transformaciones que esto implica.

Una de las primeras recomendaciones que debemos tener en cuenta está basada en que siempre se debe estar en la búsqueda de un equilibrio entre el rol de madre (o padre), la responsabilidad laboral y el bienestar personal, ya que es este balance el que le permite a los miembros de una familia sentirse útiles tanto como familiares o como individuos que tienen responsabilidades externas y están adheridas a unas dinámicas de interacción social adulta que casi siempre están relacionadas con la vida laboral.

Por eso es importante que después de tener un hijo, tanto la madre como el padre retomen sus actividades laborales, pues en muchas ocasiones la realización profesional supone para las personas un eje primordial de su bienestar. Sin  embargo, por cuestiones logísticas y del tiempo que implica la maternidad, esas dinámicas se vuelven un poco más complejas por lo que aparece la necesidad de crear algunas recomendaciones para la reintegración al trabajo.

Lo primero que se debe hacer es crear unas dinámicas particulares que le ayuden a las personas a alcanzar unas condiciones de vida similares a las que se tenían antes de que naciera el nuevo integrante de la familia.

En el mundo empresarial existen muchísimos mitos y, a pesar de que nos gustaría que no fuera así, realidades que cuentan historias familiares que han roto sus lazos afectivos y sentimentales por haber puesto su patrimonio al servicio de un negocio familiar. Hoy ponemos En la Mesa uno de los temas más complicados que enfrentan las empresas familiares: el cambio generacional.

  • La exigencia es doble, pues el mundo espera que te adhieras a las dinámicas productivas y realices tu trabajo como lo hacías antes sin tener en cuenta el desgaste físico y emocional que significa tener un hijo. De allí que sea necesario mentalizarse en que tendrás muchísima determinación y esfuerzo para realizar actividades que antes eran impensadas.
  • Cuando se tiene un hijo el tiempo se reduce en un 50% o más, sin embargo esto no puede impedir que las personas encuentren la manera correcta para distribuir las cargas del hogar y puedan así, disponer del tiempo para actividades personales que ayuden a combatir el impacto emocional que implica tener un nuevo hijo. La recomendación es sacar un espacio para el cuidado de las relaciones interpersonales, tanto la de los amigos como la de tu propia pareja.
  • Si eres madre, tienes que saber que el trabajo supone un medio útil para que tu familia alcance unos fines como, por ejemplo, los recursos para la posterior educación del bebé. Esta conciencia te ayudará a no sentirte mal o con cargo de conciencia por no estar con tu hijo, sino que entenderás que es algo necesario tanto para tu vida personal como económica.
  • Cuando tienes que regresar a las dinámicas laborales es importante establecer canales de comunicación óptimos con tus superiores, pues así les darás a entender con claridad que las dinámicas de una madre o un padre son muy distintas a las del resto de la gente. Así, con esta claridad como base, tendrás más seguridad a la hora de pedir permisos para citas médicas, vacunas o toda actividad relacionada con tu hijo.
  • Por último, aunque suene obvio, tienes que tener claridad frente a al tema del tiempo, pues la vida con un hijo a cargo cambia muchísimo y los tiempos de las madres empiezan a ser otros. En este punto es de vital importancia organizar horarios estrictos en los que puedas organizar con tu pareja los tiempos de cuidado del bebé y en los que planifiques, incluso, tus tiempos de descanso. Este plan te permitirá tener una vida sana tanto en lo laboral como en lo personal.





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